Un Jefe, Un Bebe Y Una Asistente En Problemas- ... -
Elara suspiró. Su contrato decía "asistente ejecutiva", no "niñera de emergencia", pero al mirar la cara de derrota del hombre más poderoso de la industria, supo que el día solo acababa de empezar. 📋 Los Desafíos del Día
A pesar del desastre, algo cambió. Julián, el hombre que nunca sonreía, terminó la tarde con las mangas arremangadas y restos de puré de manzana en la mejilla, meciendo al pequeño hasta que se durmió. Elara lo observó desde la puerta, dándose cuenta de que el jefe de hielo finalmente se estaba derritiendo. Un jefe, un bebe y una asistente en problemas- ...
Cada vez que Julián mencionaba las proyecciones trimestrales, el bebé respondía con un balbuceo ensordecedor. Elara suspiró
Elara tuvo que improvisar un babero con un pañuelo de bolsillo de $200 dólares. Julián, el hombre que nunca sonreía, terminó la
¿Te gustaría que desarrolle más la entre ellos o prefieres que me enfoque en una escena específica de la junta de negocios con el bebé?
—No. Ayúdame con... esto —señaló al pequeño, que en ese momento lanzó un grito de guerra y soltó una bocanada de leche directamente sobre el hombro del traje italiano de Julián.
—¡Elara! —la voz de Julián, su jefe, retumbó desde la oficina principal.