Carmen Se Ha Enamorado De Un Seг±orito Estirado ... Here

— Carmen, querida, modera el tono —le decía él cuando ella saludaba con entusiasmo al castañero de la esquina—. La discreción es la mejor de las virtudes.

Aquí tienes una propuesta de texto literario breve que explora esa premisa. Tiene un tono romántico con un toque de ironía sobre las diferencias de clase: Carmen se ha enamorado de un seГ±orito estirado ...

A veces, cuando paseaban por el parque, Julián caminaba un paso por delante, como si temiera que la espontaneidad de Carmen manchara su traje de lino impecable. Él le ofrecía el brazo con una cortesía tan ensayada que parecía un trámite notarial. — Carmen, querida, modera el tono —le decía

Y mientras él seguía enumerando las bondades de la etiqueta, Carmen comprendió que un corazón que no sabe despeinarse, difícilmente sabría cómo amar a una mujer que era, por derecho propio, un vendaval. Tiene un tono romántico con un toque de

Carmen, que era puro fuego y calle, no entendía qué hacía suspirando por alguien que medía las palabras como si fueran diamantes. Él hablaba de la "estacionalidad del mercado" y del "linaje de los viñedos"; ella hablaba con las manos, con risas estruendosas y con la verdad por delante.

Carmen se había enamorado de un señorito estirado, uno de esos hombres que parecen llevar un bastón invisible cosido a la columna vertebral. Se llamaba Julián, y su mundo olía a lavanda inglesa, cuero de zapatería fina y a un árbol genealógico que pesaba más que su propia conciencia.